El «Kali Yuga» o Edad de Hierro.

El «Kali Yuga» o Edad de Hierro.

Ciclos cósmicos.Alexandre Deulofeu describió los ciclos históricos de las civilizaciones o culturas, donde cada una de ellas tiene una duración máxima de 5100 años, y de los imperios, donde cada uno tiene una duración media de 550 años.

No es la primera teoría que describe fenómenos cíclicos relacionados con la historia. Hay otros autores que describen unos ciclos cósmicos mucho mayores, y que afirman que estos ciclos cósmicos están divididos en cuatro eras: edad de oro, edad de plata, edad de bronce y edad de hierro, cada una más corta que la anterior.

Según estos mismos autores, el grado medio de la conciencia humana va disminuyendo con el paso de las diferentes eras, hasta el punto que en la última de estas eras previstas, –la llamada edad de hierro, donde se supone que estamos situados desde hace un tiempo–, se llega a niveles muy bajos.

Esta situación afectaría de media en todas las condiciones humanas de género, etnia, clase social, etc. Dentro de esta oscuridad general de la conciencia colectiva, determinados individuos destacan por su mayor claridad relativa, demostrando en sus actos una conciencia más elevada.

Hay diferentes personas y grupos que emulan a Alexandre Deulofeu y realizan, con su labor, intentar elevar el nivel de conciencia individual y colectiva de sus semejantes, en algunos de los diferentes ámbitos de la actividad humana. Trabajo que hacen a contracorriente, a pesar de las dificultades que se van interponiendo en su camino.

El escrito antiguo de los vedas que os relatamos a continuación es meramente descriptivo de lo que dice que está pasando en esta época. Una vez enunciados los síntomas, de la misma forma que un Deulofeu cargado de esperanza prevé los cambios fruto de los ciclos históricos para evitar las guerras, hace falta la colaboración de las personas más conscientes para que encontremos el camino de evitar que las consecuencias más perniciosas de esta falta de conciencia comporten desastres mayores, e incluso hacer reversible este proceso. Si nos basamos en esta información, seguramente es el mayor reto que tiene la Humanidad.

En el «Linga Purana» hindú, escrito 600 años antes de la era cristiana, relata el último de los yugas, el «Kali Yuga» o Edad de Hierro:

«En el Kali Yuga, los hombres vivirán atormentados por la envidia, irritados, sectarios, indiferentes a las consecuencias de sus actos. Estarán amenazados por la enfermedad, el hambre, el miedo y terribles calamidades. Sus deseos estarán mal orientados, su saber será utilizado con fines malvados. Serán deshonestos. Muchos perecerán con crueldad. La nobleza declinará, y los esclavos pretenderán gobernar y compartir con los sabios, el conocimiento, las comidas, los sitiales, y los lechos. Los gobernantes serán, en su mayoría, de bajísima cuna. Serán tiránicos dictadores. Se matará a los fetos y a los héroes. Los artesanos querrán desempeñar el papel de los sabios, los sabios el de los artesanos. Los ladrones se convertirán en reyes, y los reyes en ladrones. Raras serán las mujeres hermosas. Se extenderá la promiscuidad. La armonía social desaparecerá por todas partes. La tierra no producirá casi nada en algunos lugares y producirá mucho en otros. Los gobernantes se apoderarán de los bienes, y dejarán de proteger al pueblo. Mercaderes de baja cuna serán honrados como si fueran sacerdotes, y entregarán a gente que no es digna de ello, los peligrosos secretos de las ciencias tradicionales. Los maestros se envilecerán vendiendo su saber. Los pocos maestros puros se refugiarán en una anónima vida errante. Al final del Kali Yuga, aumentará el número de las mujeres, y disminuirá el de los hombres, que carecerán de toda virilidad. (…) Nadie dejará de emplear un lenguaje grosero, nadie cumplirá con su palabra, todos serán envidiosos. (…) Gente sin principios predicará a los demás la virtud. Reinará la censura, y en las ciudades se formarán asociaciones de criminales que gobernarán. (…). Los hombres se matarán entre sí, y matarán también a los niños, a las mujeres, y a las vacas. Los sabios serán condenados a muerte».

De Ibn Asad, «La rueda de cuatro brazos».