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Estado del miedo (I).

Estado del miedo (I).

Fractal.

Ciclos Generacionales. Viernes, 11 de Septiembre de 2020.

Josep Bou Ferreiro.

Estado del miedo.

Timecycleblog

Viajemos atrás en el tiempo. Imagine que es usted un súbdito francés a principios del año 1793. Probablemente esté presenciando con horror (o no) cómo sus propios compatriotas decapitan al rey de Francia y a una larga serie de personalidades. Verá estupefacto cómo, tras haber aceptado una constitución e incluso ver nacer una república, esos liberales ponen fin a una monarquía milenaria de la manera más sangrienta.

Todas las costumbres, modo de vida y antiguas normas que le han definido como paisano francés se proscribirán. Se impondrá violentamente una sola ley, una sola lengua y una sola manera de pensar. Todo se desmorona, pues no en vano esta época de la historia que usted está viviendo se va a conocer como el «reino del terror». ¿Cuál será el futuro?

Sin embargo, usted puede saber hoy el desenlace de este episodio de la historia. Aun desconociendo a los personajes y los hechos en detalle, usted sabe que, tras las decapitaciones de las viejas élites, tarde o temprano se va a producir una purga interna y un gran caos. Y efectivamente, ya le adelanto que el líder político y militar carismático que normalizará la sociedad según el nuevo paradigma y arrastrará las energías del conjunto hacia un éxito inicial avasallador se llama Napoleón.

Pero también averiguará que ese éxito era sólo temporal. Y tendrá usted razón. Cuanto más impetuoso Napoleón, más fácilmente se coaligarán todos contra él para derrotarlo. Al final, de todo aquel asunto sólo quedará un recuerdo amargo, un mundo nuevo en que se podrá volver a vivir, aunque bajo unas referencias muy distintas. Su antigua vida como súbdito, ahora ciudadano francés, con lo bueno y con lo malo que tenía, habrá desaparecido o cambiado completamente, así que si sobrevive no habrá sido el fin definitivo del mundo.

Regresemos a 2020. Esas pautas que podría haberle augurado a un ciudadano francés en 1793 pueden aplicarse a la derrota de los catalanes en 1714, a la era nazi e incluso a la era industrial y colonial victoriana que vivieron los súbditos de los reyes británicos. La historia son ciclos que se repiten y la Matemática de la Historia se dedica a estudiarlos.

Por eso los seguidores de la Matemática de la Historia como este servidor nos atrevemos a desvelar el posible futuro: ahora comienza el turno de los norteamericanos. Alexandre Deulofeu quería que la gente viviera estos momentos de cambio sin temor, aceptándolos y dirigiéndolos de la manera sabia y pacífica que evitase males mayores. Veamos cuáles son las claves de lo que les espera a los norteamericanos y cuándo.

¿Determinismo o libre albedrío?

Cuando uno entiende que la transformación en la sociedad y en los imperios es inevitable y que oponerse frontalmente a ese cambio es tarea inútil, adquiere cierta resignación. La naturaleza humana es inexorable. Por ejemplo, eliminar una élite corrupta y degenerada como era la aristocracia francesa –y europea– sólo supuso colocar en su lugar otra élite con su propio programa de destrucción y esclavización, aunque fuese en nombre de la Salvación, claro.

Todas las sociedades llegan a un punto de ruptura en que una generación da paso a otra, y cada cierto número de relevos generacionales, se produce un cambio más profundo que arrastra a todo el pueblo. Éste se ve en la obligación de enfrentar un cambio radical para superar concepciones agotadas. Pero cada sociedad afronta esa transformación con un estilo propio. Es decir, sabemos cuándo sucederán una serie de acontecimientos, pero no cómo exactamente. Y precisamente por eso, aún hay esperanza. Esa es la principal lección que debemos extraer: un mismo evento -o cambio- puede acontecer de diferentes maneras, por lo tanto, nuestras energías deben ir en la dirección de hacer de ese cambio lo menos lesivo para la mayoría de los que se ven afectados por él.

Deulofeu advirtió que en los Estados Unidos, como imperio sumido en lo más profundo de su crisis, está a punto de estallar un posible enfrentamiento interno, que tanto se podría manifestar en forma de conflicto racial, social o territorial. Pero en cualquier caso desencadenará un sufrimiento indecible.

America y Amerika.

Como vimos en posts anteriores, la historia de los Estados Unidos de América se rige por 2 ciclos principales: uno de 39 años de duración, que parece estar relacionado con la colonización inglesa, y otro de 40, que asociamos a la colonización holandesa y posteriormente a la inmigración alemana.

En el ciclo de 39 años se van alternando acontecimientos de tipo económico con acontecimientos políticos. Pongamos un ejemplo para ilustrarlo. En 1773 estalla el Motín del Té. Desde un punto de vista económico, este motín es la reacción final violenta a la imposición de tasas sobre importaciones de productos de consumo a las colonias americanas. En 1812 (39 años después), los norteamericanos deciden intentar conquistar la colonia británica de Canadá, aunque sin éxito y desencadenando una cruenta guerra con resultado de empate. Y es significativo que 39 años (o casi, pues hablamos de diciembre de 1850), se volviera a producir un importante hecho económico: el gobierno federal asumió la deuda del Estado de Texas por 15 millones de dólares de la época a cambio de territorios tejanos. No nos debería extrañar pues el Crack bursátil de 1929 ni la crisis financiera mundial de 2007, ambas ocurridas sucesiva y exactamente 78 (39+39) años después. Y adivine qué pasará en 2085…

Pero nos había quedado pendiente el ciclo de 40 años, de origen holandés-germánico. En este caso la alternancia es de tendencia: tras 40 de políticas de inclinación conservadora, siguen 40 años de política progresista-revolucionaria (independientemente de qué partido gobierne, pues lo importante son las políticas de fondo). Ahora estamos viviendo el final de una época netamente conservadora que inició el Señor Reagan y finaliza con la misma filosofía el Señor Trump. Prevemos que a partir de 2021 se iniciará un cambio de signo político que durará 40 años y podría tener la forma de revolución que verá aflorar todos los agravios contenidos hasta ahora.

Intersección entre los ciclos de 39 y 40 años.

Quizá se esté usted preguntando si existe relación entre ambos ciclos y cuál es. Las épocas progresistas siguen a años de conflicto. Los puntos clave del ciclo de 39 años provocan un periodo de transición de pocos años que culmina en los años clave del ciclo de 40 años. Así, el Motín del Té desemboca en 1781 con la rendición inglesa y posterior retirada, es decir, la independencia americana de facto. Dos generaciones más tarde, vemos algo parecido: la aprobación en 1850 de una nueva ley sobre la esclavitud (New Fugitive Slave Act) enciende el conflicto Norte-Sur, que se llevaba incubando desde el principio de los Estados Unidos. En 1861 estalla la Guerra de Secesión, justo 80 años después de expulsar a los británicos y ganar la independencia.

Fíjese que estos saltos de 80 años siempre coinciden con guerras: 1781, 1861, 1941. Será preocupante, pero no sorprendente que se produzca una guerra civil americana en 2021. Lo que veremos en los próximos meses responde a una convulsión del conjunto norteamericano que, evidentemente, salpicará al resto del mundo. El conflicto necesitará 2 años (en 2023) para orientarse hacia la solución, pero ésta no llegará definitivamente hasta 2029. El año 2026 será un punto intermedio. Es decir, si la revolución del año próximo lleva a una época de caos, ésta podría empezar a revertir en 2023 con una contrarrevolución o una reconducción hacia un gobierno menos caótico, el cual podría cambiar, entrar en crisis o poner fin a la parte más violenta del conflicto hacia 2026, sin que quedara del todo despejada la situación hasta 2029, año en que podría producirse un liderazgo más estable y definitivo.

Cruce de caminos.

Ese año es especialmente importante, porque varios países tienen ahí un punto de cambio: Rusia y Alemania al unísono en 2029, China en 2025, Francia y la monarquía británica en 2026, sin contar otros puntos intermedios. Tal vez nos sorprendan con otra pandemia para conseguir que la población se esté quieta mientras actúan los resortes del relevo. Nunca se sabe, porque el futuro es un árbol de decisiones, no una secuencia cerrada. Asimismo, tengamos en cuenta que el propio ciclo de 40 años se puede considerar dividido en 2, de forma que el año 2041 y 2043 serán importantes, con una intensificación de los cambios empezados en 2021.

Nos basamos en la experiencia previa. Por ejemplo, tendemos a pensar que Estados Unidos siempre ha sido como es ahora, pero lo cierto es que empezó como confederación y en 1786 hubo que plantear un cambio que culminó 3 años más tarde, en 1789, con la ratificación de su Constitución actual y sus primeras enmiendas, que la establecen como Federación centralizada. Lo mismo sucede con la Guerra Civil: el punto crítico se produjo en 1863 con la batalla de Gettysburg, mientras la contienda terminó en 1865, pero las enmiendas constitucionales que concluían el conflicto se alargaron hasta la ratificación del derecho al voto por la 15ª (marzo de 1869 a febrero de 1870). Y por último, dejamos al lector que reconstruya la Segunda Guerra Mundial, sabiendo que desembocó en la Guerra Fría (1949).

Carrera de relevos.

En definitiva, no hay nada esotérico sino biológico. Los grupos alrededor del poder son reemplazados por una nueva generación, la cual se ha formado bajo los mismos paradigmas que sus antecesores. Si bien el cambio se ha desencadenado en la cúpula de la sociedad o por decisiones de la cúpula, se transmite al resto en forma de desequilibrio. Para recuperar un nuevo equilibrio son necesarios periodos de tiempos definidos en los que se restablece el acuerdo de los grupos, sus objetivos e intenciones. Como estos grupos operan siempre bajo los mismos referentes, los periodos de tiempo necesarios son casi idénticos.

Es algo así como una carrera de relevos. En cada calle hay un equipo de corredores que se pasan el testigo y están situados a distancias precisas. Tienen que recoger el testigo con habilidad y aprovechar el momento para competir, de forma que al final avancen lo máximo posible; el último relevo es el decisivo, pero los demás son necesarios. Y como en las carreras, el resultado da un nuevo orden en la jerarquía de los equipos, así que la lucha por mantener o mejorar la posición al llegar a la meta es encarnizada.

Pero a diferencia de la carrera de relevos que vemos en atletismo, la historia/los ciclos generacionales no termina nunca, sino que se repite una y otra vez. Los nuevos corredores aprenden mirando a los otros en el circuito, de manera tienen que correr en sentido opuesto en una recta para poder volver a coger el sentido de avance en la otra. Al terminar una carrera no se detiene, por lo que los rezagados meten nuevos corredores en la posición de relevo y deben recuperar terreno con mayor esfuerzo, mientras que los primeros pueden jugar a mantener la posición. En cierto modo es dramático y está relacionado con la «Teoría de la Circulación de las Élites».

Estos ciclos son segmentos dentro del ciclo civilizatorio que nos enseñó Deulofeu, pero hay además una ideología de fondo, alimentada por élites en conflicto y transformación permanentes.

De ellos hablaremos extensamente en el próximo post, pero aplica la expresión «el dinero tiene miedo» (y mucho) a este caso. Vivimos en la época triunfal de las élites financieras y mercantiles, es evidente, pero los mecanismos que las llevan al éxito y a la decadencia no lo son tanto. Una vez arriba, cualquier cambio les parece una amenaza, por ello transfieren su miedo provocando confusión, provocando terror y tensión. Si además se pretende acaparar la riqueza eliminando consumidores no lo bastante productivos, la inestabilidad en la primera potencia militar será para ellos una oportunidad, a la que debemos oponernos para lograr el éxito de otra alternativa mejor.

Los cambios en los Estados Unidos son más dramáticos porque el mundo entero se ve afectado pero, conociendo ya el desarrollo de los acontecimientos, tal vez se puedan evitar los peores efectos, del mismo modo que se evitó una guerra nuclear justamente porque se conocía el resultado.

Figura 1: Propuesta de cronología para los EUA en relación a otros países durante los próximos 25 años.Figura 1: Propuesta de cronología para los EUA en relación a otros países durante los próximos 25 años.

Fin de la primera parte.

Enlace del artículo original en castellano y en inglés:

https://timecycleblog.wordpress.com/2020/09/11/estado-del-miedo-rule-of-fear/